Fibra vs cable vs DSL (vs internet 5G para el hogar)
La tecnología que llega hasta tu pared decide tu techo — de velocidad, de subida y de cómo se comporta la línea a las 9 de la noche.
DSL: la línea telefónica al límite
El DSL corre sobre el cable de cobre del teléfono, y la física no le tiene cariño: la velocidad cae en picado con la distancia a la central o al armario de la calle. De cerca, el VDSL puede dar 50–100 Mbps; a un kilómetro, lo típico son 10–30 Mbps, con subidas de un solo dígito.
Su única virtud es que la línea es solo tuya, así que las caídas nocturnas son raras. Si el DSL es tu única opción, la distancia al armario importa más que el plan que elijas.
Cable: rápido de bajada, compartido y asimétrico
El internet por cable (DOCSIS 3.1) viaja por la red coaxial de TV y entrega una bajada seria — los planes de 100 Mbps a 2 Gbps son comunes. Las letras pequeñas: la subida suele ser una pequeña fracción de la descarga (20–50 Mbps es lo típico incluso en planes gigabit), y el segmento se comparte con tu vecindario, así que en las noches de mayor uso hay bajones.
Las redes de cable también son históricamente propensas al bufferbloat — latencia que se dispara bajo carga. Si tus llamadas se entrecortan mientras alguien ve streaming, mide la latencia con carga antes de culpar al plan. Los despliegues más nuevos de DOCSIS 4.0 mejoran tanto la subida como la latencia donde están disponibles.
Fibra: la que sube el techo
La fibra hasta el hogar transporta luz en lugar de electricidad, lo que significa planes simétricos (misma subida que bajada), latencia baja y estable, cero penalización por distancia dentro de la ciudad y techos multigigabit al alcance (XGS-PON ofrece habitualmente 1–10 Gbps).
Para la mayoría, la diferencia del día a día no es la descarga del anuncio — son la subida y la capacidad de respuesta. Las copias de seguridad, las videollamadas y el trabajo en la nube simplemente dejan de ser una negociación. Si hay fibra disponible en tu dirección a un precio similar, casi siempre es el cambio correcto.
Internet 5G para el hogar: el comodín
El 5G fijo inalámbrico puede entregar 100–1000 Mbps sin un solo cable, y mejora rápido. Su debilidad es la consistencia: las velocidades oscilan con la carga de la celda, el clima y la ubicación del receptor dentro de la casa, y la latencia suele ser más alta y más saltarina que en fibra o cable.
Brilla donde los cables son malos — y como línea de respaldo genuinamente útil. Ponlo a prueba durante varios días y a varias horas antes de convertirlo en tu conexión principal.
¿Cuál deberías elegir?
Fibra si puedes contratarla. Cable si necesitas mucha bajada y la fibra no ha llegado. DSL cuando es eso o nada — gasta el dinero en un buen router en vez de en un plan DSL más grande. 5G cuando los cables te fallan, o como respaldo.
Tengas la que tengas, mídela: un test en un escritorio con cable, otro por WiFi y otro a las 9 de la noche te dicen más de tu servicio real que cualquier folleto.